Llamas en el camino a Iruya.
Iruya es como Humahuca pero sacudida.
Sus calles adoquinadas, sus faroles... pero todo en subida y bajada (más subida que bajada). Encerrada entre cerros gigantes. 
Los alrededores de Iruya.

Burros en Iruya.


El río Iruya.

Ese día por la tarde tocó Pecay Pudú, el grupo que habíamos escuchado un par de días antes en la peña de Vilca, en la plaza. Fueron a tocarles a la gente del pueblo, así que los escuchamos "de prestado"
La noche terminó en fiesta con músicos del pueblo y la frutilla del postre, Fany Canchi, una coplera del pueblo.


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