Cuando despertamos recorrimos un poco más
Humahuaca.

Cuentan que desde el Cabildo construido en 1940, donde funciona la municipalidad de
Humahuaca, aparece a las 12
hs una imagen articulada de San Francisco Solano, que da la bendición a los concurrentes en la plaza, pero nosotros nunca estuvimos cerca en ese horario. Aquí una foto del edificio con el Santo guardado.

Luego salimos desde la terminal en micro de línea hacia el
pueblito de
Huacalera que se encuentra sobre el Trópico de Capricornio. Pero no nos pareció interesante caminar para sacarnos una foto con un cartel que diga "Trópico de Capricornio" De regreso vimos que en el sitio también hay un reloj de sol.
La Iglesia de
Huacalera fue construida en el siglo
XVII, pero lamentablemente estaba cerrada, sólo pudimos conocerla por fuera.

Allí se produjo el descarne del General
Lavalle a orillas del Río
Huacalera sobre un cuero se procedió al descarne del militar. Los huesos fueron enviados a Potosí y os restos enterrados allí.
A lo largo de toda la quebrada pueden verse las estaciones de tren que sin actividad, ya que el tren que iba hasta
Bolivia ha dejado de funcionar hace muchísimos años, han sido ocupadas con diferentes usos por los
pobladorees, hay estación-feria (en
Humahuaca), estación-cooperativa (la Quiaca), estación-campo de deportes (
Iturbe).
En este caso la estación-comisaría:
Huacalera. ¿Será porque duele tanto ver esos espacio vacíos que la gente los ocupa?

Después de la melancolía nos fuimos a almorzar.


Y luego partimos hacia
Uquía, 15km al norte de
Huacalera, allí lo importante allí lo importante es la Iglesia de San Francisco de
Paula y La Santa Cruz de
Uquía; esta capilla es Monumento Histórico Nacional, fue construida en el año 1691, y resguarda en su interior pinturas anónimas del arte
cuzqueño como Los Ángeles
Arcabuceros, lamentablemente era domingo, y pese a que las iglesias operan dicho día, ésta se había tomado asueto.

Pero... pero... si bien no pudimos ver los angelitos guerreros, en el "patio" de este lugar, subiendo por la calle del cementerio se accede a un paraíso de montañas rojas donde uno se siente en Marte.


Alrededor de las 6 de la tarde decidimos partir nuevamente rumbo a
Humahuaca, por la ruta nº9 pasan colectivos de línea, la frecuencia es cada hora,
así que había que sentarse y esperar...

En nuestra última noche en
Humahuaca fuimos a despedirnos de la peña de
Vilca, hasta la próxima!
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